Cada verano viajamos a un lugar de América o Gran Bretaña y allí participamos en multitud de actividades, visitas y excursiones mientras aprendemos inglés. Es un experiencia enriquecedora y enormemente positiva para todos nuestros adolescentes. ¡¡Espero que os guste nuestro blog y que un mes de Julio lo disfrutes con nosotros!!
sábado, 16 de julio de 2011
16/07 Stirling
viernes, 15 de julio de 2011
15/07 Arthur’s Seat
Emprendimos la ruta empujando a los más cansados (Reyes, Ester y Antía) que poco a poco fueron cogiendo ritmo aunque no abandonaron la retaguardia del pelotón en ningún momento. Pasado Holyroodhouse se nos presenta un camino asfaltado, que poco a poco se va diluyendo en un camino de tierra, el cual, a medida que avanzamos, se convierte en un sendero con escaso espacio para ir en paralelo. Antonio, junto con Gordon, encabezan el grupo y cincuenta metros más atrás Alba y yo empujamos a las susodichas. Tras una media hora, tomamos el primer descanso en una verde explanada, aunque algunos no se percataron y pusieron sus posaderas sobre los restos del paso de las ovejas y cabras por el lugar. Tras las risas y burlas que siguieron a la situación, nos encaminamos a lo que ya no era ni camino ni sendero, sino un paso estrecho con un montón de piedras que pretendían ser escalones, pero no podían definirse como tales.
Veinte minutos más tarde vislumbramos nuestro destino final y apretamos el paso, aquellos que aún tenían energía, pues otros se tomaron un descanso previo para retomar aliento. Nos reunimos todos allí arriba, donde nos acompañaron varios turistas más y, sobre todo, mucho viento. Nos sentamos y disfrutamos del espectáculo de ver Edimburgo desde la cima, aunque en algunos momentos fuera difícil mantener la verticalidad. Gordon comentaba que el lunes cuando acompañó a un grupo de italianos, la bruma y el viento eran tales que no se veía a más de tres metros, pero nosotros contamos con el favor de Meteoro, que consiguió mantener el sol en lo alto toda la tarde.
Desde ayer ya disfrutamos de Wifi en casa, con lo que dejaremos de piratear las de los vecinos sin clave y podremos actualizar el blog con tranquilidad. Ha sido una deferencia de nuestra familia al saber de nuestro blog y del sentido que tenía para los chicos y sus familias en España.
jueves, 14 de julio de 2011
14/07 Hollyroodhouse Palace
Se nos ha ido el día casi sin darnos cuenta. Hoy amaneció con un sol fantástico, aunque las perspectivas para mañana no son tan buenas, sino más bien todo lo contrario. Aunque la jornada la terminamos con una muy buena noticia y es que la próxima semana tendremos las clases otra vez por la mañana. Esto nos costó muchos “chantajes” con el jefe de estudios, pues se supone que cada grupo debe alternar mañanas y tardes lectivas. Esto nos va a permitir llevar adelante los planes que teníamos para entonces, así que mañana nos pondremos a visitar una serie de lugares para hacer las correspondientes reservas.
Tras las clases, comimos y después de unos 45 minutos de descanso nos fuimos a unos buses que nos esperaban en los terrenos del colegio y nos trasladamos hasta Hollyroodhouse. Este es, como ya hemos comentado en otra entrada anterior, el palacio que ocupa la reina cuando visita Edimburgo. De hecho, ella estuvo aquí la semana pasada, por lo que no estaba permitida la entrada entonces. Este palacio forma parte de la historia más ancestral de Escocia donde la reina María I habitó y fue escenario de muchos de los más turbulentos episodios de su reinado: asesinatos, complots, rencillas palaciegas, etc. La parte que está abierta al público son los sectores más históricos y las salas donde la reina se reúne y recibe a sus invitados en las diferentes recepciones, mientras que la segunda planta no está disponible por ser la zona privada real.
Bien, una vez en la entrada nos informan que no están permitidas las fotos dentro del edificio y nos suministran unas “audioguías” que nos permitirían seguir el recorrido perfectamente informados. Cada verano, como ocurrió la semana pasada, la reina recibe de manos del alcalde de Edimburgo las llaves de la ciudad en el patio de armas delantero. Una vez dentro y tras recorrer las diferentes estancias y galerías, llegamos a la derruida abadía de un antiguo monasterio que ocupaba previamente aquel emplazamiento y tras ésta los jardines de recreo de la familia real británica y donde prevalece la tradición de practicar el tiro con arco entre la guardia, siguiendo la costumbre de la época de María I de Escocia.
Disfrutamos de las vistas de Arthur Seat, una de las montañas que rodean la ciudad, y relajadamente abandonamos el lugar y emprendimos la subida por la Royal Mile, haciendo las paradas oportunas unos en el Starbucks, otros a comprar los fudget (toffees) que descubrimos el lunes, otros a buscar regalos para la familia en las tiendas de recuerdos, otros repusieron energía con unos buenos helados y otros veían los escaparates a medida que íbamos pasando. Con todo ello nos dieron las 16.45 cuando llegamos al centro de manera que cada oveja emprendió camino a su cubil para cenar. Hoy tendrán más tiempo para dormir pues nos espera un fin de semana de madrugones.
Tendremos que estar “ojo avizor” porque los italianos empiezan a rondar a nuestras chicas. Por cierto, os incorporamos una foto nuestra ya que nos lo habéis pedido y demostrar que todavía estamos aquí.
13/07 Sports and Disco
martes, 12 de julio de 2011
12/07 Edinburgh Zoo
Hoy nos hemos llevado a nuestras “fieras” a disfrutar de un día de sol en el escarpado zoo de Edimburgo. Ayer terminamos nuestro ceilidh muy tarde de manera que hoy necesitábamos algo relajante y descansado, de manera que Alba y yo nos acercamos al zoo esta mañana a sacar las entradas para nuestros “niños de 12 a 15 años”. Además hoy contábamos con una “adoptada” de 11 años con la que pasamos una tarde fantástica. Era la nieta de nuestra familia: Ammie, de manera que muchos aprovecharon para practicar su inglés con ella.
La primera premisa era llegar antes de las 14.15, que es la hora estipulada en que sacan a los pingüinos a desfilar alrededor de su acuario y todo el mundo se coloca para fotografiarlos y posteriormente les dan de comer. Supuestamente este zoo es uno de los que más animales de esta especie tiene en cautividad. Llegamos justo a tiempo de ver los últimos metros del recorrido.
Tras esto nos acercamos a un kiosko donde una monitora hablaba sobre los rinocerontes, tenía el cráneo y los dos cuernos de uno de estos mamíferos africanos y les hablaba de las dimensiones, peso, etc. Cuando ya nos dimos por satisfechos, decidimos subir a lo más alto viendo los diferentes recintos y desde allí bajar despacio bajo el sol de Edimburgo.
A las 15.00 disfrutamos de otro show en el que un cuidador iba sacando diferentes animales y explicaba cómo se comportaban; así nos enseñó una especie de lechuza volando en libertad, un buitre que comía de la reproducción de un esqueleto de gacela, un armadillo que le seguía allá a donde fuera el speaker y un cerdo africano descomunal.
Al finalizar el espectáculo, seguimos nuestra ruta para ver las cebras , los grandes gatos africanos, los hipopótamos y todo el resto de la fauna que allí se mostraba. A las 17.45, llegamos al final, así que una visita rápida a la tienda y a los buses, unos en dirección a Princes y otros, que ya estaban a medio camino de casa, a cenar a su domicilio.
Ya hemos planificado las dos semanas siguientes con sus correspondientes actividades que poco a poco os iremos describiendo. David y Carlos se han aficionado a invertir en la “saca” para disfrute de todos los demás y Saúl nos sorprende cada mañana con una de sus creaciones poéticas dedicadas a cada miembro del grupo. Estamos todos esperando cuando nos va a tocar pues es el plato fuerte matinal en el bus al cole.
Por cierto, hacia el final de semana nos pondrán una wi-fi en casa y podremos volver a subir algún álbum más de fotos, pues de momento estamos aprovechando, cuando podemos, una señal en abierto que hay por el barrio o recurrimos a la del Starbucks a la mañana siguiente mientras
tomamos un café. Ese es el motivo por el que no podemos subir el blog a la misma hora con regularidad. ¡¡Lo sentimos!!
11/07 Carlton Hill and Ceilidh
¡¡Qué capacidad!! ¡¡Qué dominio del ritmo!! ¡¡Qué capacidad para asumir las danzas escocesas!!...Pero vayamos por partes.
Hoy les ha tocado el premio a los “rápidos de Bouzas” a David y Carlos, por perder el bus que deberían haber cogido a las 08.00, con lo que llegaron 10 minutos tarde, así que contribuirán a engordar “la saca” común. Su retraso no les perjudicó académicamente porque hoy había reestructuración de aulas, con lo que las clases comenzaron con cierto retraso al tener que localizar cada uno su nombre en el papel y luego el aula correspondiente.
Tras las oportunas lecciones nos volvimos a encontrar para la comida, que como siempre nos ha dejado a algunos más satisfechos que a otros. Hoy el sándwich más original estaba compuesto de mantequilla con queso y uvas. Increíble, pero cierto. Un souvenir que acabó en la basura por ser imposible de digerir, incluso por los más atrevidos.
Gordon es nuestro monitor para la semana, así que le seguimos al bus y desde el centro emprendimos la visita a Carlton Hill. Esta pequeña elevación se encuentra al final de Princes Street y está compuesta por el National Monument (los escoceses lo llaman el National Embarrassment, la vergüenza nacional). Todo ello es porque cuando los ingleses comenzaron a llamar a Londres la Roma Británica, los escoceses quería que Edimburgo fuera la Atenas escocesa, así que quisieron copiar el Parthenon, pero el dinero se terminó y quedó solo la estructura de parte de la fachada, Aparte de esto está el observatorio, la torre y el cañón de Italia. Como hoy lucía el sol y se estaba tan a gustito, descansamos a la solaina un buen rato y nos tomamos con calma el paseo y el regreso. Las vistas de Princes Street desde lo alto son espectaculares, al igual que las de la parte antigua de la ciudad (The Old Town).
Nos despedimos hasta las 20,00, porque teníamos el Ceilidh, las danzas tradicionales escocesas. Un buen escocés, con su bonito kilt, se dedicaba a explicar a más de cien desesperados adolescentes los pasos de distintas danzas y ellos con toda su buena voluntad hacían lo que se podía. Pasaron unas dos horas bailando hasta hartarse y no q
uerían abandonar el salón, pero nosotros nos teníamos que ir porque había que regresar a casa antes de anochecer y, con un poco de suerte, estaríamos en cama antes de las 11.00. Agotados nos dispersamos por los distintos buses cada uno rumbo a su domicilio.
lunes, 11 de julio de 2011
10/07 Leith Waterworld
Hoy hemos disfrutado de un día tranquilo. Como los buenos equipos hemos tenido sesión de baño y masaje. Todo comenzó a las 11:00 en nuestro punto habitual de reunión en el centro de la ciudad, desde donde nos dirigimos al complejo acuático de Leith Waterworld. No os imaginéis un parque acuático de dimensiones descomunales, sino más bien uno muy digno e interior con agua climatizada. Como no sabíamos exactamente el lugar, el conductor nos indicó donde bajar y procedimos a entrar. Por supuesto todos eran menores de 15 años, pues con 16 ya se les considera adultos y los precios de las entradas difieren drásticamente.
Una vez en el interior disfrutamos del jacuzzi, los toboganes, la piscina con olas y e l río de aguas bravas. Lamentablemente no tenemos documentos gráficos que den fe de todo ello, puesto que estaba terminantemente prohibido sacar fotos a pesar de suplicarles permiso encarecidamente a los monitores. Tras unos buenos chapuzones, unas cuantas “aguadillas” y muchas risas los que llevábamos la pulsera blanca debíamos abandonar el complejo. Eran las 14:00 y el gusanillo del hambre empezaba a hacerse presente.
“Todos al primer bus que vaya al centro” y a los cinco minutos estábamos a bordo del número 16. Una vez en el céntrico Punto de Información Turística sacamos nuestros suculentos manjares para disponernos a devorar lo que teníamos delante. Algunos no pudieron resistir la tentación de los Mc Menús de la archiconocida cadena alimenticia americana, mientras otros seguíamos la tradición de intercambiarnos los bocadillos.
A eso de las 15:30 nos dispersamos y cada uno tomó la ruta que más le convenía o le apetecía: unos las tiendas, otros el paseo y nosotros a organizar cosas para la semana. Nos espera mucho trabajo y muchas actividades por realizar que os seguiremos contando si la tecnología nos lo permite en este mismo lugar.
09/07 Loch Lommond y Glasgow
¡¡Por fin un día de sol!! Hoy hemos disfrutado de un tiempo espléndido, tanto es así que echamos de menos las viseras y las gafas de sol durante nuestro periplo por Glasgow y el Loch Lommond. Pero… vamos por partes.
Hoy hemos tenido que madrugar más que nunca pues nuestra cita era en el centro a las 08.00, para luego trasladarnos al colegio pues a las 09.00 comenzaba nuestro viaje. En cuanto nos encontramos en el National Gallery, todos muy puntuales, nos dirigimos a Telford College, nuestro centro educativo, de forma que estábamos allí a las 08.30 como nos habían pedido. Tras un rato de espera nos fuimos al bus y… el hombre que no arranca porque el bus que tenía delante no salía. Tras varios minutos bajamos a comprobar que pasaba y todo era debido a que faltaba un italiano del grupo del otro bus, así que ya nos veis a unos cien alumnos esperando por uno que se retrasó 40 minutos. Tras el consiguiente enfado de todos los monitores y el nuestro salimos para Loch Lommond.
Loch Lommond es un lago de unos 40 Km de largo, unos 8 Km de ancho y alcanza los 200 metros de profundidad en muchos sitios, por lo que es la reserva natural de agua de Glasgow y Edimburgo. El lago está rodeado de palacios convertidos en hoteles de alto standing, albergues juveniles y residencias privadas. Lo primero una vista a la zona de picnic que conocíamos de otras vistas previas de manera que nos sentamos en unas mesas al sol mientras alimentábamos a los patos con los que nuestros cuerpos serranos no eran capaces de digerir. Entretanto los italianos y resto de españoles se sentaban en el asfalto a unos 200 metros de donde nosotros estábamos. Tras esto una visita rápida al baño y todos a bordo del barco que nos llevaría de crucero hasta una de las 24 islas que hay en el lago; en este caso la
isla era privada y contiene diversos chalets y una granja de ovejas y vacas. Plácidamente relajados unos al sol y otros bajo cubierta dejamos trascurrir la travesía sin incidentes mientras unos contaban sus batallitas, otros cantaban, otros narraban las socorridas historietas escolares de Maristas, Salesianos o Franciscanas y otros nos deleitaban con composiciones poéticas. ¡¡En definitiva, un talent show en pequeñito!!
Regresamos a tierra firme y de nuevo al Bus C y enfilamos rumbo a Glasgow, todavía acompañados por el sol y pidiendo el aire acondicionado en el transporte. Una vez allí teníamos poco más de hora y media para visitar las tiendas de su “calle del Paseo”, tiempo más que escaso porque resultaba imposible con el bullicio de gente que había en la calle y dentro de los locales. Aún no acabábamos de decir la hora de regreso, cuando ya no quedaba nadie a nuestro alrededor. ¡¡Salieron en estampida con la visa entre los dientes!! Para que estéis más tranquilos la tienda de más éxito fue Primark, que para los que no la conocéis es de esas donde con 40 libras llenas una bolsa de prendas y accesorios, así que el gasto no ha sido excesivo… ¡Además, no tuvieron ni tiempo de desfalcar la cuenta!
Volvieron todos a la hora, excepto David y Javier con su gorritos de cuernos, que son los que inauguraron el bote comunal para las pizzas de fin de curso. A las 17.30 estábamos todos de regreso en el colegio con nuestras bolsas a lo “pretty woman” y con el ansia consumista satisfecha por unas horas.
Todos a casa excepto Javier y Alejandro que tenían visita médica para solucionar su otitis, el primero, y su sensación de nausea, el segundo. Lo novedoso de la consulta es que es telefónica y el médico te va interrogando y si no lo considera importante, grave o urgente te medica telefónicamente y si no se soluciona te da cita dentro de tres días; así que, tras 45 minutos de consulta compramos el paracetamol, el ibuprofeno y el jarabe recomendados y nos volvimos a casa bajo la lluvia de Edimburgo, que sólo duró unos 15 minutos. El tiempo justo para coger el bus del centro a casa y cenar, muy muy tarde: a las 20.15 horas.
sábado, 9 de julio de 2011
09/07 The Royal Mile
Hoy los chicos han descubierto el por qué del dicho de que “en Edimburgo puedes disfrutar de las cuatro estaciones en un solo día”. Amaneció con un día radiante de sol así que muchos se pusieron sus sandalias de moda, a eso de las 10.00 el frío hizo a cto de presencia y cierta lluvia. A media tarde cayó la tormenta del siglo con aparato eléctrico y truenos. Llovía de tal manera que era difícil oírse bajo la cubierta acristalada de la cafetería. Y ahora, que son las 21.30, hace una noche primaveral: temperatura agradable y cielo nublado. En fin, que las de las sandalias lo pasaron un poco mal en ciertos momentos.
Vamos a lo nuestro: alas 09,30 estaban todos ante el National Gallery como clavos. Algunos incluso habían tenido tiempo de visitar el Starbucks y probar sus famosos frapuccinos. Nuestro monitor, Jammie, llegó a la hora indicada y lo primero que hizo fue enseñarnos una famosa maqueta de la parte antigua de la ciudad (Old Town) y nos mostró el recorrido que íbamos a hacer: desde lo alto del castillo hasta el fondo donde se encuentra el Holyroodhouse (palacio de la reina, que precisamente estaba de visita en la ciudad).
Tras esa breve parada emprendimos la escalada hasta el castillo subiendo los 87 escalones que Jammie les mandó contar. Una vez arriba les contó historias sobre los edificios y la famosa Peste que asoló el Reino Unido en 1666, sobre los pasadizos subterráneos y los cementerios enterrados bajo los cimientos de muchas de las casas.
Continuamos bajando la Royal Mile (la Milla Real) hasta St. Gyle Cathedral, donde entramos a visitar la famosa catedral y en la plaza que se encuentra frente a ella tuvimos que buscar un corazón. Tras un rato a la caza del tesoro y algunas pistas, uno de los nuestros, Alberte, dio con él y descubrimos que estaba sobre un antiguo hospital inglés y es tradición que los escoceses escupan sobre él para mostrar el cariño que le tienen a sus vecinos del sur.
Seguimos nuestra ruta, no sin antes tocar el dedo gordo de la estatua de cobre de Hume, el famoso filósofo, tradición que hay que seguir si uno quiere que le acompañe la suerte y sus deseos se hagan realidad. La verdad es que ninguno dejó de “tocarle los pies” a la manoseada figura de bronce, que mostraba un color verdoso en todas partes excepto por lo dorado y desgastado del famoso dedo.
Un ratito para comprar unos recuerdos. Algunos padres y hermanos ya tenéis asignado vuestro regalito y ellos se dieron el capricho de unos gorritos muy originales. Y a continuar, para llegar por fin al famoso palacio, el cual tiene en frente el Parlamento Escocés, diseñado por Enri Marcell, arquitecto catalán, y que despierta el desagrado de muchos ciudadanos por su aspecto tan vanguardista frente a edificios tan tradicionales y emblemáticos.
Fin de la visita y de vuelta al cole, no sin antes parar en una famosa tienda de fudget (toffees) y, los más golosos picaron y compraron una prueba pues ya apretaba el hambre. Una vez en el colegio todos a clase y a resguardarse del aguacero que estaba a punto de caer, mientras Alba y yo esperábamos pacientemente a que los técnicos consiguieran que nuestro portátil tuviera acceso a la Wifi, cosa que al parecer lograron, aunque ayer sucedió lo mismo y hoy ya no funcionaba.
Mañana nos toca madrugar en condiciones, más que un día normal. Tenemos que estar en el centro a las 07.45 y en el cole a las 08.30 para coger el bus que nos lleve a Glasgow a pasar el día. Algunas ya tienen la Visa preparada para el rato que tengan libre por la zona comercial de la ciudad, aunque no son conscientes de las dificultades que tiene entender a una persona de Glasgow en inglés. Es como si un británico se traslada a Cádiz y quiere entender las letras de las chirigotas del carnaval.
viernes, 8 de julio de 2011
08/07 EDINBURGH CASTLE
Hoy ha sido nuestro primer día de autobuses y ha sucedido lo esperado: la mayoría bien y puntual (los del 32) y algún otro y las cuatro “marujillas” que han llegado tarde… y eso que son cuatro para orientarse y decidir, pero ni así.
Una vez conseguimos reunirnos todos, salimos rumbo al Castillo de Edinburgo. Es el monumento más emblemático de la ciudad, no sólo por su importancia histórica desde la Edad Media hasta hoy, sino por lo imponente de su situación y por sus dimensiones. Al llegar nos sacamos unas fotos con la guardia y pasamos al interior, donde les dejamos una hora y media para que deambulasen por las diferentes estancias: las mazmorras y calabozos, los salones de celebraciones, la cámara acorazada con las joyas de la corona escocesa, los monumentos y placas a los caídos e incluso el cementerio de mascotas de los soldados británicos.
Una vez llegada las 12.30 salimos en manada (unos 100 estudiantes) de regreso al cole y nosotros al llegar a comer nuestro primer “packed lunch”. Recurrimos al sistema tradicional y solidario de “compartir”: una mesa bien larga en la cafetería y cada uno saca su comida. Lo que no nos gusta se pone en el medio y allí siempre aparecerá algo que le gusta a alguien. En fin, que todos quedamos al final con la barriga llena a base de sándwiches de pavo con queso, pepino con mayonesa, o sino huevo con otro tipo de mayonesa diferente, queso con tomate o… verduras con algo desconocido. Unas patatitas fritas de cebolla y vinagre y una fruta y su correspondiente chocolatina o galletita… En fin, que si de esta no aprenden a comer de todo va a ser difícil que los padres lo logréis en España.
A la hora de la siesta en España, los chicos se ponen a hacer los exámenes de nivel. ¡¡Pobres chicos!! ¡¡Hacer esto tras una comida tan opípara!! Y luego reunión con el Director of Studies y su primera clase informal. A las 17.00 nos vamos pitando que a las 20.00 tenemos que estar en centro que vamos a dar un paseo como los futbolistas.
Con la barriga llena y contentos con lo buena que había estado la cena, las ocho estábamos todos menos nuestras cuatro amigas… y dos coleguillas que se solidarizaron. ¡¡A partir del mañana comenzamos con las multas por retrasos y ya os podéis imaginar quien va a sufragar parte de la cena de final de curso si la cosa sigue por estos derroteros!! Cuando por fin aparecieron nos dimos un pequeño paseo para volver a ver el castillo desde los jardines de Princes Street y un precioso reloj de flores que forma parte del entorno y luego una breve visita al Hard Rock Café, donde entraron en su minúscula tienda y Saúl hizo realidad su sueño de inaugurar su Visa, mientras que Carlos tuvo que pagar al contado por no funcionar su tarjeta en aquel terminal, aunque el problema le salió bien porque le regalaron 20€ por el “inconvenient” (las molestias).
Total, que se nos fue el primer día sin darnos ni cuenta y ya estamos pensando en mañana que será el día en que comprobaremos los resultados de los tests de hoy y los separarán por niveles. Hasta mañana, entonces.