Cada verano viajamos a un lugar de América o Gran Bretaña y allí participamos en multitud de actividades, visitas y excursiones mientras aprendemos inglés. Es un experiencia enriquecedora y enormemente positiva para todos nuestros adolescentes. ¡¡Espero que os guste nuestro blog y que un mes de Julio lo disfrutes con nosotros!!
domingo, 10 de julio de 2016
09 VANCOUVER ISLAND
sábado, 9 de julio de 2016
08 BOWLING
viernes, 8 de julio de 2016
07 CINEMA
jueves, 7 de julio de 2016
06 BUS TOUR
miércoles, 6 de julio de 2016
04 ¡¡COMIENZA LA AVENTURA!!
viernes, 17 de junio de 2016
¿¿ PREPARADOS ??
Recordad que nos esperan tres intensas semanas de actividades, excursiones y alguna que otra clase de inglés, por eso es muy importante que a la hora de hacer la maleta no os dejéis nada:
- Pasaporte y DNI
- Calzado deportivo
- Prendas cómodas
- Toalla para la playa
- Cuaderno y boli
- Diccionario
- Camiseta y mochila de Sheffield
Nos vemos el lunes, 4 a las 17.30 en la entrada de la estación del tren en Ourense.
¡¡Hasta pronto!!
viernes, 26 de febrero de 2016
Curso en Vancouver - Presentación
Para aquellos que no pudisteis venir os dejo una copia de la presentación que hicimos a todos los padres y alumnos que se acercaron hasta el colegio.
Si os apetece repasar lo bien que nos lo pasamos disfrutando de Toronto y de la increíble Nueva York el verano pasado, aquí os dejamos una muestra:
domingo, 21 de febrero de 2016
Reunión para Vancouver 2016
Amigos!!!
Tras varias semanas trabajando para localizar un destino de interés para todos y a un precio interesante, que además incluyese actividades apetecibles para la "tropa", hemos acordado irnos a Vancouver.
Vancouver es una ciudad con un nacimiento muy reciente, unos 150 años, que vio la luz tras la aparición de la "fiebre del oro" y el deseo de muchos colonos de hacerse con el preciado metal en la época del salvaje oeste. Hoy por hoy ya no cuenta con esa fama de salvaje, sino más bien todo lo contrario: es una de las cinco ciudades mejores del mundo para vivir por su calidad de vida, su naturaleza y su seguridad ciudadana.Os dejo un vídeo con los protagonistas del año pasado en Toronto 15 y a continuación os dejo otros 4 minutos de Vancouver con sus paisajes, visitas y actividades a realizar el próximo mes de julio
El jueves, 25/02 a las 19.30 h. tendremos una reunión para hablar de todos los detalles de este curso.
Os espero allí
sábado, 25 de julio de 2015
24.- FREE AFTERNOON
Hoy ha sido nuestro último día de colegio y muchos han tenido que completar un examen de repaso final en el que se pusieron a prueba lo aprendido durante estas semanas.
Tras las clases, el cole nos obsequió con una almuerzo abundante a base de pizzas y refrescos. Así que Sam, aquel que nos había recogido en el aeropuerto, ofició de camarero y de maestro de ceremonias durante la entrega de diplomas, que reconocen sus 75 horas de inglés intensivo según las diferentes modalidades o niveles en los que han estado.
Nosotros, por nuestra parte, trajimos el postre: unos dos kilos de gominolas que era para lo único que nos alcanzaba la "saca". La pizza se agotó, pero las golosinas sobraron así que mañana repetiremos en el aeropuerto, que seguro les apetecen.
Con la barriga llena, los certificados en la cartera y relamiéndonos del postre salimos al aire libre para tomarnos la tarde de asueto. Los acercamos al centro y los dejamos en la calle principal con el mandato de encontrarnos tres horas más tarde en Dundas Square, donde ya habíamos estado en otras ocasiones. Había como unos 800 metros de recorrido con tiendas y bazares en los que entretenerse.
A las 18.00 aparecieron todos en el lugar acordado. Agotados, pero tristes porque no les apetece irse. La mayoría quiere quedarse una semana más pero se termina el billete. Lo cierto es que se nos ha pasado el tiempo muy deprisa, tanto a ellos porque no han parado, como a nosotros pues no nos han dado ni un problema del que preocuparnos en estas tres semanas. Nos quedamos un rato allí al arrullo de una cantante y su grupo que actuaba en la plaza y riéndonos un rato con un personaje que se dedicaba a bailar y a posar en nuestras fotos. Pusimos rumbo a la estación del metro para retornar a casa, pero por el camino nos encontramos con una artista callejera que tenía una serpiente con la que fotografiarse, así que otro rato allí esperando mientras uno a uno posaban para la foto con el animal: Isabel, Bárbara, Saúl, Ivana, Sofía F., Dafonte,…
El domingo, lo que más les apetece a la mayoría es un buen almuerzo en el que no puede faltar la tortilla el jamón, el chorizo, e incluso, alguno mencionó el cocido. Así que ¡¡zafarrancho en la cocina!!
El domingo nos vemos a eso de las 12.00 donde la universidad.
viernes, 24 de julio de 2015
23.- HIGH PARK
¡¡Qué pereza tenían hoy para moverse!! El plan era sencillo: acercar a High Park y luego a Honest Ed a buscar recuerdos de Toronto y volver a casa temprano para descansar.
A las 13.15 se nos presentó Victoria, nuestra guía habitual, acompañada de Laura, una nueva guía para hoy, y con esta partimos rumbo a High Park. Este es uno de los pulmones de la ciudad de Toronto y uno de los parque más visitados; su inmensa extensión es uno de sus alicientes pero entre otros muchos incluye un mini zoo con marmotas, bisontes, renos, etc., varias canchas de fútbol, tenis e incluso tres campos de beisbol y además diferentes zonas con fuentes, mesas para picnics o jardines muy elaborados y cuidados. Al llegar nos acercamos a ver los animales, pero la cosa no iba bien porque ya estaban cansados antes de comenzar la caminata. Así que después de media hora, buscamos una sombra bajo los árboles cerca de los baños y una fuente y con vistas a la laguna y allí nos deshicimos de las mochilas y nos tumbamos a disfrutar de la temperatura y el entorno: unos charlando, otros leyendo, varios con los sudokus del Metro,algunos escuchando música o simplemente cerraron los ojos y se relajaron.
El único que no aprovechó el descanso fue Alvaro Jr, que como buen aficionado al baloncesto, consiguió un tour por el Air Canada, estadio de los Toronto Raptors, ex-equipo de Calderón o Garbajosa en la NBA, y también de los Maples, el equipo de hockey hielo de la ciudad para el cual no queda ni una sola localidad para ningún partido de la liga que aún no ha comenzado. Así que nos apareció a eso de las 16.30 en la estación de metro cercana a la segunda para de la tarde: Honest Ed
Honest Ed es una tienda inmensa que ocupa varios edificios y que se fue ampliando a lo largo de los años desde su inauguración en 1948. Ed Mirvish, su fundador, se convirtió en un empresario emblemático de la ciudad por las gangas que ofrecía y porque en fechas señaladas como Navidad o Acción de Gracias, regalaba pavo a todo aquel que lo necesitara. Durante décadas también fueron célebres sus fiestas de cumpleaños cerraban la calle y ofrecía, perritos, tartas, pasteles, snacks y bebida a todos los que se acercaran a celebrar su aniversario. Tras su muerte en 2007 sigue celebrándose esta fiesta en su recuerdo en las mismas condiciones que anteriormente. En la actualidad ya ha puesto el cartel de “Se cierra” y en unos meses dará por finalizada su trayectoria empresarial, así que no nos podíamos ir sin hacerle una visita a este emblemático establecimiento que vende zapatos a 0,75 centavos, o zapatillas de deporte a 8$, o vestidos a 3$.
Al finalizar la tarde, nos volvimos al metro y regresamos a casa para prepararnos para mañana, nuestro último día lectivo.
Por cierto, gracias a todos por vuestras aportaciones y comentarios, que ya aparecen en las entradas correspondientes, y por las que nos enviáis por privado, Whatsup o mail.
jueves, 23 de julio de 2015
22.- THE ZOO
Hoy la cosa iba de animales, y no me refiero al comportamiento de “la tropa”, sino a la visita que teníamos programada para la tarde.
Hace ya días que no mencionamos “la saca” pero esta va engordando a medida que van transcurriendo las semanas y eso que ya le dimos varios bocados entre donuts y velas para los cumples de Times Square, la propina para Harry, nuestro conductor de Nueva York, pues por estas tierras aún se lleva esto con los choferes, parte en tasas de aduana americana, etc. Con todo, aún nos queda un piquito al que tenemos que dar salida de alguna manera. Por supuesto este curso no nos va a dar para pizzas, pero algo se nos ocurrirá. Y aún nos quedan oportunidades por delante para aumentar su valor.
A primera hora estábamos todos, excepto Bárbara, que aún permanecía convaleciente de su ataque de “aire acondicionado”, y su hermana Ivana que hizo las veces de hermana mayor y enfermera; aunque cuando estábamos a punto de comer tras las clases, aparecieron porque no se querían perder la tarde. A esas horas la enferma ya se encontraba mucho mejor y no se le notaba que hubiese estado tan malita.
A las 13.00 habíamos quedado de nuevo con Geoffrey y apareció puntual, por primera vez. Muy sonriente él y muy contentas ellas nos dice que tenemos que esperar al grupo de Taiwán con el que coincidiéramos en la Boat Party y que visteis en las fotos. Esperamos y esperamos y esperamos y esperamos… y aparece un chico de su grupo informando que su profe está en el baño y que viene enseguida. Y, como buen chino, desaparece. Y esperamos y esperamos y seguimos esperando hasta que aparece la profe taiwanesa con sus ocho “cachorros”.
Por fin, treinta minutos más tarde de lo pensado nos vamos al metro a toda pastilla. Nos quedan por delante 90 minutos al menos de recorrido. Nos bajamos en la estación para el trasbordo y la pobre mujer que vuelve a desaparecer en busca del aseo y otra vez a esperar y esperar y … Por fin tomamos la otra línea de metro y, terminado el trayecto, salimos a la superficie para tomar el bus. Cuando llega subimos todos en masa y arrancamos. Cuando vemos que la profe y siete de sus ocho alumnos se han quedado en tierra con cara circunspecta y estupefacta y el otro chino, con sus auriculares, tan tranquilo subido en el bus con nosotros. Geoffrey no sabía qué hacer, no tenía el número de la mujer y tampoco podía contactar con ella porque el alumno suyo que iba con nosotros tenía el móvil de su profe en la mano. ¿por qué? No lo sé. Total, que cincuenta minutos más tarde llegamos al destino y…¡¡sorpresa!! La taiwanesa estaba allí con sus chicos esperándonos. Habían tomado dos taxis y nos adelantaron. Risas, cotilleos, vaciles… todo lo que hacen los españoles en estos casos, pero sin malicia, riéndose del “mal ajeno”.
Entramos al zoo y nos despedimos de nuestro guía porque por el recinto ya nos movemos a nuestro aire. El lugar es muy grande y dispone de todo tipo de animales, entre los que destacan los gorilas y los osos panda, y su diseño permite verlos muy de cerca y con comodidad. Dimos tres horas para visitarlo y nos resultaron escasas tanto por el interés como por la extensión y la cantidad de animales. A las 18.30 decidimos volver a reunirnos viendo que necesitaríamos otras dos horas para volver al cole y luego una más, la mayoría, para volver a casa. Cuando nos ponemos en la parada del bus de regreso miramos el plano que tenemos siempre con nosotros y descubrimos que las aproximadamente dos horas que nos llevó la ida, podríamos haberla hecho en 45 minutos tomando un único bus desde el colegio. ¡¡Todo el glamour que Geoffrey podía tener lo perdió en cuestión de segundos!! ¡¡Sus groupies más acérrimas alegaban que era sólo porque quería estar ellas más tiempo!! Así que tomamos el metro solo hasta la primera estación y rehicimos los planes, con lo que todos fueron en dirección diferente a la habitual y nadie se perdió, al menos que tenga constancia en este momento. Así que en una horita habíamos llegado.
¡¡Vaya día nos dieron entre Geoffrey y la taiwanesa, pero y lo que nos reímos!! (como decía Gila).
miércoles, 22 de julio de 2015
21.- TORONTO ISLANDS
Tras tanto frenesí por Times Square, la 5ª Avenida y todo lo que encierra la Gran Manzana, necesitábamos uno de estos días de relax en el que no tuviésemos prisa para nada. Mi mayor preocupación era la factura que nos iba a pasar el viaje, y no me refiero a la económica, sino a la saludable. ¿Cuántos sufrirían las consecuencias de tres días sin pausa? La respuesta no tardó en llegar: Bárbara fue la primera baja de la semana. Una vez más dolor de garganta, fiebre, tos, congestión y dolor de cabeza; así que. sin esperar más, nos fuimos a esa clínica en la que voy a pedir “acciones” porque con tanta visita casi podemos hacernos socios participativos. El mismo personal en recepción y la misma doctora, así que todo mucho más sencillo,y, por supuesto, el mismo diagnóstico con la misma receta. A las 11.30 de vuelta al cole y las hermanas Pereira a casa para que Bárbara descanse para mañana poder participar en las actividades.
Por la tarde teníamos planeado ir a las Islas del Lago Ontario. Ayer recomendamos a todos llevar toalla y bañador porque hay una zona ideal para darse un chapuzón, pero luego el pronóstico del tiempo no auguraba una tarde de calor o, peor aún, nos amenazó con llover. En consecuencia les recomendé dejar los bañadores y coger el paraguas aquel de 5$ de Nueva York. ¡¡Sólo los más desobedientes llevaron el bañador y la toalla, el resto metieron sus paraguas en la mochila!! ¡¡Tremendo error!! Pasamos una tarde de calor asfixiante. La mayoría con pantalón largo y camiseta. ¡¡Por favor, que alguien asesore a estos hombres del tiempo que no aciertan una!! Y lo peor de todo es el chorreo que me vi obligado a aguantar toda la tarde por haberme desdicho de la primera orden.
La parte más positiva de la tarde es que esta vez no vinieron ni Victoria ni Meagan como monitoras, sino Geoffrey, el chico francés que las trae a todas por la calle de la amargura. “¡¡Es que es tan riquiño!!”, dice Sofía F. Esta vez caminaban todas tan ligeras y todas querían practicar inglés hablando con él y las menos atrevidas al menos una foto de grupo en la que él también estuviera. Cuando llegó al cole a buscarnos, ya se notaba una alegría diferente en algunas (no voy a poner nombres para no avergonzarlas) y nos fuimos al metro y de allí al ferri.
Las Toronto Islands están a 15 minutos de travesía, una distancia que se puede hacer a nado perfectamente. Aquello es un paraje para disfrutar de la naturaleza o hacer picnics porque tiene toda la infraestructura para ello. Hay campos de deportes y diferentes playas donde refrescarse, manantiales para beber y mucha gente se acerca con sus bicis para pedalear por los senderos o alquilan cuatriciclos para cuatro o seis personas y la gente hace deporte en familia. Otros simplemente pasean o se bañan en cualquiera de las tres playas disponibles.
Aquellos de los nuestros que venían preparados se dieron un baño en la playa y tomaron el sol durante un par de horas largas y los demás, unos se tiraron a la siesta sobre el césped y allí se quedaron dormidas y otros simplemente pasearon y se tomaron un helado mientras saboreaban la buena tarde que quedó. A las 17.00 emprendimos el regreso con toda la calma charlando, riéndonos y sacando fotos del lugar y del skyline de Toronto.
martes, 21 de julio de 2015
17-20.- NEW YORK
VIERNES – SÁBADO
El viernes a las 19:30 estábamos embarcando en nuestro bus y nos quedaban por delante doce horas de autovía. La primera parada era en Niagara, pero en esta ocasión la visita se antojaba muy diferente a la del sábado pasado pues veríamos la ciudad y sus cataratas iluminadas por la noche, pero a mayores había que cruzar la frontera y esto siempre genera cierta inquietud. No olvidemos que esta enorme masa de agua es el límite natural entre ambos países. Tras unos 45 minutos de cola en el tráfico y de dejar nuestras huellas en el escáner y nuestras caras en sus cámaras, regresamos de nuevo donde Harry, nuestro conductor.
Cada uno se acomodó como pudo para sobrevivir hasta la mañana siguiente con sólo dos paradas; al amanecer ya se divisaba Manhattan a lo lejos. Última parada para desayunar en un inmenso hiper, Walmart, donde nos hicimos con cafés, donuts y chuches varias para el resto del día, además de asearnos un poco antes de desembarcar en Times Square.
¡¡Dios, menudo aguacero!! Rayos y truenos. Si fuéramos galos pensaríamos que el cielo se iba a desplomar sobre nuestras cabezas. De la nada, surge un chico de color con carrito del súper lleno de paraguas gritando a pulmón "Umbrellas, 5$"; este vendedor seguro que no estudió marketing en su vida ni hizo un estudio de mercado nunca, pero, ¡Dios! se ve que tiene un sexto sentido para el negocio: no le llegaban las manos para repartir mercancía.
Continuamos nuestro tour subiendo hasta el fondo de Central Park, pasando por el Plaza Hotel y bajando por la 5th Avenue viendo todas esas tiendas inaccesibles para la mayoría de los mortales, hasta alcanzar el Rockefeller Center. Allí nuestra guía se despidió y tomamos nosotros el mando de las operaciones.
Un tentempié rápido: café, galletas o chuches y nos encaminamos al edificio de las United Nations, pasando por Central Union Station, esa en la que despiden los protagonistas en todas las películas. A medida que bajábamos nos íbamos encontrando más y más policías: coches, motos, grúas, furgonetas, FBI, coches de incógnito... Hasta que la curiosidad de nuestro intrépido reportero, Saúl, le superó y se acercó a un policía que le dijo que Obama estaba por allí. En unos segundos todo se volvió sirenas y motos y coches y silbatos y todos nosotros a gritar: ¡president, president! Y una mano, dicen, asomó de una limosina. Las leyendas cuentan que era aquel que instauró el famoso "yes, we can". Charlamos con unos policías sobre el evento y nos dieron ciertas pautas de seguridad y que tuviéramos cuidado con los "pillos", palabras textuales de policía con antecedentes puertorriqueños, al que por cierto Obama no le simpatizaba demasiado.
Emocionados nos fuimos al Madison Square Garden y aprovechamos para almorzar y refrescarnos, pues pasamos de la tormenta de primera hora a un calor que superaba los 32º, bajo un cielo encapotado. De aquí pasamos por el Flat Iron Building, ese que hace cuña entre Broadway y la 5th Avenue y regresamos al lugar de encuentro con nuestra guía Amilia. Y de ahí al hotel en Nueva Jersey en el metro donde a todos se nos cerraban los ojos y sólo eran las 16:00. Tomamos posesión de nuestros alojamientos en el Element by Westin: aparthotel precioso con habitaciones cuádruples. Una duchita y de nuevo a la Gran Ciudad. Harry y Amilia nos descargaron cerca de Times Square y el bus se fue, mientras ella acompañaba a aquellos interesados en los musicales de Broadway a coger sus entradas.
Nosotros, por nuestra parte, nos disolvimos entre el gentío de la famosa plaza de los luminosos y les dejamos poco más de hora y media para cenar y disfrutar del ambiente. Entretanto Jr y yo nos fuimos a comer algo y a comprar lo más americano del mundo dulce de estas tierras: unos donuts del Dunking Doughnuts... estos no tenían más fin que celebrar el cumple de Lucía Gómez (por adelantado) y los 18 de Saúl (con cierto retraso). Fue un rato memorable ver a un grupo de españoles cantar el Cumpleaños Feliz a toda voz mientras se aproximaba la caja de dulces con sus correspondientes velas; por lo inesperado del momento resultó aún más emocionante. Creemos que les ha encantado y que les quede un buen recuerdo en el recuerdo y a través de las tarjetas que todos les firmamos. Luego ya nos "venimos arriba" y se arracaron con el "Ondiñas veñen e van", con el "Que din os rumorosos" y el " Un beso y una flor" y, ¡hala!, venga chinos a grabar y otra gente a unirse a la farándula... Así que los tuvimos que sacar de allí y nos fuimos a ver la 5th Avenue por la noche hasta el Plaza Hotel y, rendidos, regresamos al hotel y cada uno a su madriguera.
DOMINGOLos profes madrugamos para no encontrarnos con todo el gentío de los dos buses que pernoctábamos en el Elements, pero ya nos topamos con algunos de los nuestros que estaban hambrientos y habían tenido la misma idea. El desayuno, al igual que las habitaciones, fue excelente y bastante variado; por otra parte, ayudaba mucho el hecho de que fuese tipo buffet.
A eso de las 08:20 salimos hacia Manhattan, más concretamente, a Central Park. La primera parada fue el edificio Dakota, donde residía John Lennon, y luego ya nos metimos por los senderos del parque donde, por cierto, se celebraba una carrera popular. Pasamos por el Lake, luego el castillo y finalmente por el monumento a Alicia en el País de las Maravillas y, casi sin darnos cuenta a pesar de la pereza inicial y un par de gritos, aparecimos en el otro extremo del pulmón de New York donde nos esperaba Harry, siempre sonriente, en el bus.
Con todos a bordo y a refugio de los 37º grados del exterior bajamos por la 5ª Avenida hasta el fondo de Manhattan, haciendo una pequeña parada en el distrito financiero, más concretamente en Wall Street con su famoso toro dorado: unas cuantas fotos por el frente y otras pocas por la parte trasera donde destacan sus dotes masculinas, más brillantes que el resto de la figura por tantas manos que le ponen encima. Cuando alcanzamos la costa, Amilia había ofrecido a los pasajeros del bus la opción de subir al barco y hacer un crucero de 90 minutos alrededor de la Estatua de la Libertad y Ellis Island al precio de 20$, pero sólo Sofía B. y Rebeca se animaron. Mientras ellas hacían la travesía los demás nos dimos un paseo de 15 minutos bajo el calor y alcanzamos el otro extremo de la isla desde donde se podía divisar la Estatua a la sombra de unos árboles de Battery Park. De regreso disfrutamos de la vista del puente de Brookling y desde allí al Memorial 911, es decir , la Zona Cero o el World Trade Center; convertido ahora en un espectacular edificio con dos profundas fuentes al frente, que dan una sensación de vacío y rodeadas por placas con los nombres de los que perdieron la vida ese fatídico día.
A partir de aquí nos acercamos a Chinatown a comer y a regatear en esa caótica zona de NY donde hacernos con Rolex, Nike, Muchael Korrs, Prada, etc. Ya éramos libres y no dependíamos de guía ni bus, así que nos organizamos a nuestro aire. Nos dimos dos horas hasta volver a vernos y, tras el tiempo estipulado, aparecieron todos con sus bolsas y una sonrisa en la cara por los descuentos conseguidos; por ejemplo, una camiseta de 15$ hasta acabar pagando 2$, o bolsos y carteras sacados a mitad de precio.
"¿Estamos todos? Bien pues rumbo norte" Tomamos Broadway y subimos desde el sur hasta el Empire State. Haciendo paradas a tomar un helado, o a visitar alguna que otra tienda, o a tumbarnos sobre el césped en Union Square al "fresco" de los árboles y así, sin prisa, llegamos a nuestro destino tres horas después de abandonar Chinatown. Comenzaron el día perezosos pero terminaron como campeones. Son como los coches diesel, no son explosivos en velocidad y a veces un tanto reticentes a apurar en la arrancada, pero aguantan muchos kilómetros. De hecho estos dos días caminaron unos 30 Km. según esas aplicaciones que tienen ahora estos smartphones.
A las 20:00 visitamos la entrada del Empire State Building y nos fuimos a cenar mientras no llegaba nuestro bus a recogernos para devolvernos a nuestro confortable alojamiento de Harrison (New Jersey). Al llegar al hotel, reunión del grupo y últimas instrucciones para el día siguiente y esa noche, especialmente no abandonar el hotel bajo ningún concepto ni molestar al resto de huéspedes durante la noche.
LUNES
A la hora del desayuno se presentaron todos y tras llenar la barriga nos reunimos con Harry, Amilia y el resto de pasajeros y emprendimos regreso a Toronto. Todos adormilados dejamos que pasaran las horas hasta llegar a las 14.00 a los Waterloo Outlets, que esta vez sí eran realmente outlets y acabaron de gastar los pocos dólares americanos que les quedaban. Comida y de nuevo a nuestro bólido y cruzamos la frontera una vez más en Niagara, pero esta vez eran los canadienses los que nos recibieron y nos dejaron vía libre en seguida; tan rápido fue que alcanzamos Toronto media hora antes de lo esperado.
Ahora ya estamos todos en casa sin novedad y con una visión a pie de calle de lo que es Nueva York. ¡¡A dormir y a recuperar energías para los días que nos quedan!!
viernes, 17 de julio de 2015
16.- YORKDALE MALL
Imagino que a todos los que esperáis que vuestros retoños vuelvan a casa se os están haciendo los días demasiado largos, pero a ellos se les están yendo de las manos; no es que no os echan de menos, pero es que el tiempo se les queda corto para todo lo que quieren o, mejor, queremos hacer.
La mañana la dedicamos a ir al banco y hacernos con unos cuantos dólares americanos. Lo cierto es que por cada 10$ Canadienses sólo nos dieron 7,5$ USA, que nos van a venir bien para el viaje, especialmente para la noche en ruta y poder tomar un café en las paradas técnicas; todos excepto Natalia, Raquel y Lucía G., quienes previsoramente ya venían provistas de dólares, recibieron sus 30$ USA a cambio de los 40$ canadienses que entregaron; otras, con intención de gastarse algo más, como las hermanas Garrido, pidieron cambiar más dinero que el que establecimos para el grupo. ¡¡Vaya decepción cuando vieron los dólares americanos… qué feos!! Y es cierto, porque la moneda canadiense es como billetes de Monopoly. Ahhh, por cierto, ¿sabíais que si tienes un fajo de billetes y los mueves como hojas de un libro desprenden un olor a sirope de arce,un producto típico canadiense?
Con su dinerito a buen recudo, una vez más vino Victoria para llevarnos a la actividad de la tarde. La sorpresa para todos fue el aspecto de la chica hoy que parecía vestida para una fiesta con sus tacones, sus shorts y su top de tiras, todos ello acompañado de un cuidado peinado y unos labios y ojos maquillados. ¡¡Las malas lenguas decían que era por Álvaro Jr!! Lo cierto es que le preguntamos … pero la mujer no soltó prenda. Tomamos el metro y luego el bus, todos tras la despanpanante figura que iba al frente, hasta que llegamos a Yorkdale.
Yorkdale es un centro comercial increíble en el que es una delicia pasear y entretenerse mirando escaparates o buceando en sus tiendas. Una vez nuestra guía se fue, dimos las instrucciones necesarias para encontrarnos de nuevo en el mismo punto de partida a las 17.00, es decir, tres horas escasas más tarde. Como siempre salieron todos en estampida y no les vimos el pelo hasta la hora señalada en iban aproximándose casi todos acompañados de una o dos bolsitas, cada cual más fashion ella; aunque debemos admitir que Victoria Secret ganó por goleada. Así que hermanas, mamás o tías ya sabéis que si os toca algo tenéis muchas probabilidades que venga de aquí; aunque también es muy posible que se lo queden ellas. Una vez reunidos decidimos quedarnos una hora más porque estaban muy a gusto, de modo que a las 18.00 emprendimos el camino de regreso, todos salvo Antía y Lucía G. que viven al lado.
Otros los fuimos dejando por el camino, menos a las Martas que como siempre se despistaron y no sabían en que parada bajarse, con lo que se apearon más tarde y a tomar el bus en dirección contraria después de haber pasado por su calle. Todos los demás tomamos el metro y seguimos nuestra rutina habitual.
Hoy dimos las instrucciones para el viaje a NY. Mañana tendremos clase como normalmente,comeremos y nos iremos a casa a preparar la mochila amarilla con lo básico para tres días. A las 18.45 estaremos de vuelta en el cole y a las 19.30 emprendemos viaje, pasaremos la frontera y llegaremos a Nueva York a eso de las 08.00 de la mañana. A partir de ahí empezamos la visita desde el West End, pasando por Central Park hasta el centro de Manhattan. Luego, ya por la tarde, iremos al hotel a coger la habitación y regresamos al centro para pasear por Times Square por la noche. Al día siguiente veremos el Lower Manhattan: Wall Street, SoHo, Little Italy, 711 Memorial, Chinatown… hasta el Empire State. Y el lunes regresamos de mañana con la intención de estar de vuelta a las 21.00 horas. Con todo, ya os digo que será difícil contactar por Whatsup con ellos por la disponibilidad de wifi y además, espero entendáis, que no habrá blog hasta el martes pues no nos llevamos la tecnología con nosotros.
¡¡Hasta el martes!!
